Peregrinar a Medjugorje es vivir una experiencia profunda de fe en uno de los centros marianos más visitados del mundo. Durante cinco días, el programa combina oración, celebraciones en la Parroquia, subida a los montes Podbrdo y Krizevac y una excursión cultural a Mostar. Un viaje de encuentro, recogimiento y convivencia en un entorno sereno y espiritual.